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Adeptos Susurrantes
Whisper Adepts
Traducido por: Álvaro Pérez. Eguizábal Autor Original: Will Upchurch Fuente: www.againsttheshadow.org Formato por: Alvaro Pérez Eguizábal Revisado por: Kano Orígenes: Al finalizar la Primera Edad, mientras los elfos de Erethor estaban rechazando la primera invasión de sus tierras, un poderoso druida elfo conocido como Umann-Ul pasó a convertirse en el primer espíritu que se fusionaba con su hogar arbóreo. Durante la realización de un poderoso conjuro ritual, un rayo de energía arcana proveniente de un poderoso legado acabó con él y provocó que el sortilegio fallase. Debido a la naturaleza de su magia, la esencia de Umann-Ul se traspasó a los árboles del bosque que le rodeaban. Los elfos pudieron escuchar como les hablaba desde los árboles ese mismo atardecer, y sus recomendaciones les ayudaron a conseguir una victoria fundamental sobre las fuerzas del señor oscuro. Generaciones después de que esta catástrofe se convirtiera en una bendición, miles de almas élficas se han fusionado con el bosque de una forma similar, produciendo un fenómeno conocido como el Bosque Susurrante. Gracias a este bosque los elfos son capaces de defender su tierra natal de los invasores tanto desde el norte como del sur, y el reino élfico de Erethor maduró, llegando a ser la civilización más vieja y relevante en Eredane, aunque su verdadero poder no se comprendería hasta la victoria de la Sombra al final de la Tercera Edad. La guerra en curso con las tropas de los Reyes de la Noche ha cambiado el punto de vista de los elfos sobre el Bosque Susurrante. Muchos creen que es su deber llegar a ser una parte del Bosque cuando mueran. Se les ha oído a compañías de luchadores élficos gritando “¡Por el bosque!” mientras eran degollados por los orcos vardatch. Mientras el Bosque Susurrante ha crecido, también lo ha hecho la capacidad de los elfos para escuchar sus advertencias y hacer caso de su sabiduría. Siempre han existido aquellos que estaban más capacitados para oír e interpretar el susurro, aunque ha sido en los últimos dos siglos cuando la Reina Bruja ha ordenado que estas personas se entrenen para mejorar más aún sus aptitudes. El gran druida Danisil, conocido como Suruliam, dirige actualmente la academia mágica donde estos Adeptos Susurrantes son instruidos. Oculta en las profundidades del Pantano de los Druidas, esta academia gradúa, aproximadamente, a la mitad de sus estudiantes, ya que el proceso acaba con los que no logran superarla. Los Adeptos Susurrantes son vistos como aliados inestimables en la guerra contra las fuerzas del señor oscuro, y son capaces de proporcionar a las tropas élficas datos precisos sobre fuerzas invasoras de cualquier tamaño, así como proporcionar de información increíble, gracias a su habilidad para moverse sin ser vistos a través de los árboles del bosque. Si Suruliam o la academia fueran destruidos o el flujo de los Adeptos fuera interrumpido, no hay duda de que la Reina Bruja se daría cuenta de que a Erethor le quedarían unos pocos años. Organización: Suruliam asigna una tarea a los Adeptos Susurrantes que son entrenados en la academia mágica del Pantano de los Druidas, el cual recibe sus órdenes directamente de la propia Reina Bruja. Si un Adepto Susurrante concreto da pruebas de su lealtad y servicio una y otra vez, Aradil puede tomar un interés personal en él, y empezar a asignarle sus tareas directamente. Esto ha sucedido, únicamente, alrededor de una vez por década, y el grupo de dirigentes personales de Adeptos Susurrantes de Aradil se cifra en unos doce al mismo tiempo. Para el resto confía en Suriliam, que les encomienda sus misiones y filtra y distribuye la información que facilitan a su vez. Sin embargo, no todos los Adeptos Susurrantes se educan en la academia del Pantano de los Druidas. Algunos descubren sus habilidades de forma natural, meditando sobre su capacidad de escuchar y traducir el susurro hasta que su conexión con el Bosque se hace más fuerte. Estos adeptos renegados no están menos comprometidos a la protección de su tierra natal y la derrota de la Sombra y sus siervos, que aquellos que son entrenados y avalados por la corte de la Reina Bruja. De hecho, Aradil observa a estas personas de cerca para ver como usan el poder del Bosque. Los individuos controlados por esta causa pueden sentir, en ocasiones, la vigilancia de la Reina Bruja, y pueden encontrarse recibiendo ayudas misteriosas cuando se hallan en terribles apuros. Aunque la Reina Bruja no se suele inmiscuirse en sus planes, considera increíblemente importantes para la defensa de Erethor a los Adeptos Susurantes renegados y de vez en cuando se acerca a dichos individuos por medio de sus agentes para ofrecerles una plaza dentro de su grupo de adeptos. Aunque ella no les obliga de ninguna manera a que se unan, hace todo lo que está en su mano para convencerles de que deben hacerlo para impedir la caída de su antiguo hogar en manos de la Sombra. Personalidades: Yonel Eseni Yonel Eseni es uno de los Adeptos Susurrantes más viejos que existen en la actualidad, y lleva hablando al bosque durante más de 300 años. Se encuentra en el corazón del bosque, tan sintonizado con el susurro que es capaz de alcanzar en un instante cualquier parte del Bosque con su mente y con su cuerpo. El susurro por si mismo, dicen algunos, se ha llegado a acostumbrar a los pensamientos y preguntas de Yonel, y se comunica con él personalmente cuando posee información y sabe que será de su interés. La larga alianza de Yonel con el susurro le ha supuesto un sacrificio físico y mental. No es capaz de moverse más allá de los límites de su cámara, situada en la casa arbórea junto al Árbol de la Reina Bruja en el centro de Erethor. Encuentra doloroso hablar a cualquiera que no sea el susurro, y la única persona que sufre más que él al hablar, es la misma Reina Bruja, quien alivia su tormento mientras transmite los mensajes del Bosque. Craigth Galeck Craigth Galeck es un Adepto Susurrante pícaro que dejó de combatir contra las fuerzas de los Reyes de la Noche, resignándose a una vida de meditación silenciosa en una arboleda oculta en lo más pequeño de las Islas de Ernan. Durante sus reflexiones comenzó a oír el rugido silencioso del susurro, y sentía como si las voces le estuviesen hablando directamente a él. Podía ver orcos en los lindes del Gran Bosque, y escuchar gritos desesperados de todos aquellos que caían bajo los vardatch o las flechas orcas. No era consciente de su significado, porqué había sido elegido él para tener esas visiones, pero se había comprometido a una vida de meditación y no cambiaría de opinión. La Reina Bruja prestó atención a este desterrado y se intrigó en el acto. Aquí estaba uno que había dado la espalda a los elfos, aunque su habilidad para observar los conflictos que tenían lugar en Erethor evidenciaba que su corazón estaba todavía con los de su raza. Pronto se dio cuenta que lo que vio no era el presente, sino el futuro. Con su revelación Aradil empezó a hablar con Craigth, intentando convencerle que prestase ayuda a los elfos en su causa. Al principio el se resistió por vergüenza ante sus actos cobardes, pero pronto vio en su nuevo poder una manera de redimirse por los fallos de su pasado. Ahora Craigth usa su talento para ayudar a los elfos, prediciendo el resultado de las maniobras militares y observando de cerca de las tropas orcas que bordean los confines de Erethor. En tu Campaña: El Bosque Susurrante y aquellos que pueden oírlo son una parte integrante de la mitología del mundo de Arith. Incluso si los Adeptos Susurrantes nunca hacen acto de aparición en tu campaña, el bosque se puede utilizar para transmitir información así como una sensación de algo más profundo trabajando dentro del Gran Bosque. Como pnjs, los Adeptos Susurrantes representan a la mayoría de aventureros más accesibles que contactan con la Reina Bruja. Son sus sirvientes personales y poseen una conexión tan íntima con la historia de los elfos, que la mayoría de la población élfica les rinde honor como si fuesen figuras sagradas. Si un pj elfo desea convertirse en un Adepto Susurrante puede, o bien padecer el entrenamiento espartano en la escuela del Pantano de los Druidas, o bien explorar su vínculo con el susurro por si mismo. Si elige la última opción, no estará libre del ojo vigilante de la Reina Bruja, que jamás permitirá que alguien que no esté completamente dedicado a salvar Erethor del señor oscuro, domine dicho poder dentro de sus confines. Cualquier elfo intentándolo, tanto si es un colaborador o solamente un mercenario, será perseguido y eliminado a cualquier precio. |
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