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La Secta de la Madre Blanca
The White Mother Sect
Traducido por: Álvaro Pérez Eguizábal
Autor Original: Smeagol Fuente: www.againsttheshadow.org Formato por: Alvaro Pérez Eguizábal Revisado por: Kano ¿Alguna vez te preguntaste como pudo resistir durante tanto tiempo el Clan Durgis? ¿Por qué no ha ganado todavía Izrador aunque tiene bajo su dominio a las tropas más poderosas? Pues porque tiene que enfrentarse cara a cara a una amenaza interna que ni siquiera es capaz de nombrar, que habitualmente realiza sabotajes en sus templos y en sus tropas, y que lastra sus maniobras militares. Posiblemente este grupo de la resistencia haya salvado miles de vidas de enanos y elfos a pesar de que odien a muerte al resto de hadas, y muy pocos agradecerán sus esfuerzos.
Orígenes Hace mucho tiempo, habitaba una tribu orca en las profundidades del norte . Cuentan las leyendas que se trataba de los mejores servidores de Izrador, los más crueles y sanguinarios, bajo la batuta de la implacable “kurasatch udareen”. Ya no es que jamás recibiesen una muestra de gratitud por sus acciones, sino lo que es peor, la Orden de la Sombra se apropiaba de sus propios logros. En el ocaso de la Segunda Edad, el kurasatch udareen de la tribu llamado Grormarg, tenía un frente abierto con los legados a causa de grandes luchas de poder entre los servidores del dios oscuro. Cuando la Ultima Batalla de la Segunda Edad llegó a su fin, la Tribu de la Madre Blanca había asesinado con éxito a uno de los dragones que habían regresado del sur con la intención de enfrentarse a sus hermanos del norte, que habían sido seducidos por la Sombra. En realidad, Klirxci solo había sido herido de muerte. La tribu no había comido nada desde hacía semanas, ya que se quedaron aislados de las líneas de abastecimiento como consecuencia de esta cruenta batalla. Esta gran cantidad de carne fue una gran bendición para ellos. Sin embargo Ikar el Legado, uno de los pocos humanos supervivientes, instó a los orcos a que de ningún modo comieran dicha carne, dado que Izrador lo había prohibido. Grormarg estaba fuera de si: ¿Izrador seguro que no permitiría que sucumbiesen aquellos valientes guerreros que le habían servido tan bien? Y decapitó a Ikar con su vardacth Aquella noche toda la tribu cenó carne de dragón, y Grormarg hizo lo propio con su corazón. Instantes después, se fue a dormir y vio el futuro. Observó que los orcos invadían todo Eredane. También vislumbró como los enanos se bañaban en su propia sangre y los elfos eran torturados salvajemente. Vio a los humanos esclavizados y que colaboraban con los Legados. Y observó como Izrador destruiría sus criaturas cuando hubiera conquistado el mundo y ya no necesitase guerreros de ninguna clase. Vio como los espejos negros agotaban por fin las energías mágicas del mundo, pero a esto no le proporcionaba a Izrador la suficiente energía para desgarrar el Velo. En su lugar, el dios oscuro utilizaría este poder no para su Ascensión, sino para absorber la energía vital de la tierra, matando a todas las criaturas vivas en el proceso. Solamente en ese momento, la Sombra sería lo suficientemente fuerte como para rasgar el Velo. Y vio como Izrador subía al cielo desde un mundo sin vida, desértico y resquebrajado Cuando se levantó, sabía a ciencia cierta que su visión era verdadera. Gracias a sus profecías, Klirxcci no cayó en el olvido , y sin duda fue un regalo inesperado del dragón muerto hacia sus asesinos. Más tarde se reunió junto a sus seguidores más cercanos, y les contó su sueño. Aquellos que renegaron de él fueron asesinados cautelosamente poco después. Y aquellos que vieron su sabiduría, se les bendijo con una inyección de sangre de dragón, y obtuvieron su clarividencia. Mataron en secreto a todos los demás miembros de la tribu mientras dormían. Nunca más se sabría de la Tribu de la Madre Blanca. Acababa de nacer la Secta de la Madre Blanca, y ninguno de ellos lo sabía. Los fieles de Grormarg se dispersaron como un ráfaga de viento y cada uno acabó finalmente dentro de otra tribu. Una vez allí, tanteaban a orcos que pensasen igual, y ocasionaban sabotajes sin riesgo a pequeña escala, con la intención de retrasar la contienda bélica de Izrador. Pero ante todo, mantenían su tapadera, asesinando sin piedad a elfos y enanos inocentes en el camino. En cuanto se les respetaba como guerreros, se les escuchaba como si fuesen los profetas de sus tribus. Y entonces descubrían a los reclutas potenciales, aquellos que mantenían su carácter incluso en el fragor de la batalla, quienes daban la impresión de ser los más astutos e inteligentes de la tribu. De esta manera la secta crecía poco a poco en número y jamás fue descubierta. Objetivos El objetivo de la secta es la preservación de la raza orca. Son conscientes de que sus días están contados cuanto más cerca esté Izrador de cumplir sus propósitos. Dentro de poco, cada espejo dará muerte silenciosamente a toda forma de vida, ya que la magia es lo que sostiene la tierra mediante energía vital. Los orcos son una forma de vida y por tanto también están bajo ese yugo. A pesar de que no han resuelto todavía como prevenir esto, por lo menos pueden ralentizar el proceso mediante el sabotaje de los espejos negros, y haciendo que el avance de las tropas de Izrador sea más lento (calculan que cuanto más terreno gane el dios oscuro, menos útiles le resultan los orcos) Aún así la mayoría de orcos de esta sociedad secreta son de alineamiento maligno; todavía quieren conquistar y gobernar el mundo, pero no desean morir en el intento, sirviendo a un dios que les acabará traicionando según pase el tiempo. Su razonamiento es que si alguna vez encuentran una manera de pactar con Izrador, entonces atacarán a los otros pueblos de Eredane. Pero lo primero es lo primero... Les gustaría encontrar aliados y apoyos para derrotar a la Sombra, pero son conscientes que todo el mundo odia a los orcos. Hasta el momento, tan solo unos pocos miembros de alineamiento bueno se las arreglaron para tener alianzas a corto plazo con pequeños grupos de la resistencia. Hay un puñado de orcos de alineamiento bueno en la secta, que en realidad son desertores de las tropas sureñas de Jahzir, que suavizaron el trato con la población pacífica (o asustada y obediente) y de abundantes recursos, y se dieron cuenta que a largo plazo no era posible mantenerse únicamente mediante el saqueo. A menudo se acabaron convirtiendo en granjeros y cazadores, y protegían a las pequeños comunidades de medianos y humanos con los que comerciaban bienes y alimentos. Otros, antiguos forajidos que fueron cazados por sus propios compañeros orcos en las montañas del este, de vez en cuando alcanzaban acuerdos con algunos clanes kurgun para protegerse mutuamente. Incluso algunos de ellos se unieron al clan durgis. Reclutamiento A cada adepto en potencia se le rapta con el pretexto de una “misión única” junto a un miembro veterano de la secta (que al mismo tiempo es un antiguo guerrero de la tribu) y se le lleva ante el kusaratch udareen de la secta, que lee su alineamiento y decide tanto la lealtad como la sinceridad de su compromiso con la causa orca. Si no supera la prueba, es ejecutado. Si es elegido, se le imbuye con la sangre de uno de los miembros al que normalmente se le asesina durante el proceso; de todos modos, los orcos no tienen una gran esperanza de vida. Se les envía de vuelta a su tribu en donde continuar las directrices de su mentor. Recursos A los miembros de la Secta de la Madre Blanca se les imparte un entrenamiento específico durante las pocas veces al día en las que pueden tener acceso a los miembros más veteranos. Normalmente esto les permite subir niveles en secreto como pícaros, otorgándoles la oportunidad de adquirir en el futuro 2 clases de prestigio; Filo Vengador (bueno, el equivalente orco) y Quebrador de Espejos (como en Against the Shadow y el Tome of Sorrows respectivamente) Algunos agentes en concreto también tienen cierto contacto con el Clan Durgis (este es su mayor secreto). Pero los aliados más inesperados y de fiar son los esclavos medianos que se acaban depositando su confianza en los miembros de la Secta de la Madre Blanca; hacen una labor de apoyo sensacional, ya que por un lado tienen acceso a todo tipo de información (¿quien se preocupa de lo que se dice delante de un esclavo que bien podría ser un trozo de mueble?) y por otro, tienen acceso a sitios sin llamar la atención (y por lo tanto pueden realizar todo tipo de sabotajes, de tal manera que proporcionan importantes distracciones a los orcos). Y como no, también son una buena coartada (“Ups, Señor Legado, le puedo asegurar que mi maestro estaba conmigo cuando se incendiaron los barracones”) El recurso más poderoso del grupo es su kusaratch udareen. Desde que rompieron sus cadenas de Izrador, ya no tienen acceso a la magia. En su lugar, la han sustituido por el antiguo culto tribal centrado en los chamanes (que practicaban antes de que Izrador se quedara con sus madres-esposas y las regalase sus bendiciones oscuras). Tan solo existen 3 de ellas al mismo tiempo (normalmente una es la Maestra y las otras 2 las aprendices). Generalmente son Canalizadores de nivel 10/ Druidas de nivel 10 con especialización en conjuros de necromancia, y elaboran amuletos para sus agentes (ya que son objetos mágicos indetectables) y todo tipo de pociones para ayudar a los suyos en las misiones. El núcleo central de la secta yace en un pequeño pueblo lejos de la civilización, en las profundidades del sur de la Tierra de Eren. En un principio se trataba de un poblado habitado por orcos desertores, pero pronto se asentaron allí tanto el kurasatch udareen como sus guerreros, quitando la vida a aquellos con no simpatizaban con la filosofía de la secta. El pueblo está escondido no ya solo mediante poderosos conjuros de ilusión, sino porque además poseen un acuerdo secreto con un astuto príncipe traidor que hace un doble juego de forma sutil entre las fuerza de ocupación y la resistencia (su nombre es Kular, y aun nadie sabe que bando elegirá) Como hay orcos en la Tierra de Eren para un siglo, la Secta ha descubierto que cuantos más y más orcos vengan a tierras mejores para establecerse allí, serán más permeables a sus opiniones, como si llegando a estar lejos geográficamente de Izrador , estuviesen escapando de su influencia... (esto también lo saben los Legados que están bastante preocupados por ello, excepto quienes hacen el esfuerzo y guardan el secreto) |
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